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miércoles, 25 de marzo de 2020

Evangelio según San Juan 11,1-45 - "La Resurrección de Lázaro" -

Vº Domingo 
de Tiempo de Cuaresma - Ciclo A -
"La Resurrección de Lázaro"
29/3/2020
Jn 11,1-45
Julián García Arte: 5 Domingo de Cuaresma | Frases de jovenes ...
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Reflexión
Tu vida nos rescata de la muerte
Jesús acompaña a Marta y a María, comparte con ellas su dolor por la pérdida de su hermano, Lázaro. Pero su presencia no se limita a quedarse en sentimientos de muerte, a pesar de lo doloroso que supone no tener cerca al amigo, sino en conducir esa situación hacia la fe.
“Sí, Señor, creo que Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo”, declara sin titubeos Marta. Es la fe la que nos abre a una vida nueva, que no tiene fin. Jesús, con su propia vida, nos rescata para siempre de la muerte. Por eso, la actitud del cristiano ha de ser de profunda esperanza, porque nuestra vida está en las manos de Alguien que no nos deja que caigamos en el abismo del sinsentido y de esa muerte, que tanto amenaza la existencia de aquellos que no se han encontrado con el Mesías.

Señor Jesús, despierta nuestra fe y alienta nuestra esperanza en medio de este tiempo de Cuaresma y de Cuarentena. Que el dolor y la muerte nunca nos impidan ver el final del camino con esperanza, donde Tú vives en la gloria del Amor, esperándonos junto al Padre por los siglos de los siglos. Amén.
Dibu: Fano y J. García Arte    Texto: Fernando Cordero ss.cc.    Fuente: http://blogs.21rs.es/kamiano
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miércoles, 18 de marzo de 2020

Evangelio según San Juan 9,1-41 - "Sanación de un ciego de nacimiento"

IVº Domingo 
de Tiempo de Cuaresma - Ciclo A -
"Sanación de un ciego de nacimiento"
22/3/2020
Jn 9,1-41
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Reflexión
Siloé: Jesús nos sana
En estos días el Evangelio suena de forma especial. La pandemia mundial nos ha concentrado a todos las miradas. De la prisa hemos sido direccionados a la clausura, el cuidado de los otros, la solidaridad, la responsabilidad frente a esta enorme crisis mundial. Desde Salamanca, la hermana Noemí se pregunta sobre qué pasa con las personas sin hogar, ellos no pueden recluirse, ni defenderse ante la enfermedad.
El Evangelio nos invita a ir a la piscina de Siloé, a curar nuestra ceguera. Es imposible si no tenemos fe. Jesús con su barro “re-creador” nos devuelve la verdadera visión, la de saber que Él siempre nos acompaña y nunca nos abandona.
Ojalá, cada uno donde se encuentre, posibilite ese encuentro con Jesús. Qué Él cuide de la humanidad, especialmente de su Cuerpo sufriente.
Dibu: Patxi Velasco Fano     Texto: Fernando Cordero ss.cc.     Fuente: http://blogs.21rs.es/kamiano
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martes, 3 de marzo de 2020

Evangelio según San Mateo 17,1-9 - "La transfiguración de Jesús" -

IIº Domingo 
Tiempo de Cuaresma - Ciclo A -
"La transfiguración de Jesús"
08/3/2020
Mt 17,1-9
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Reflexión 
Cuaresma: tiempo de amigos con los que caminar hacia Dios
Jesús es Dios. Jesús se nos revela como el Hijo amado de Dios. Se nos invita a escucharle y a transfigurar nuestra vida incorporándolo a Él en la nuestra. ¡Qué bien se está aquí, junto a Ti, “Dios con nosotros”, eso significa su nombre y así se desvela en el Tabor.
Subir para bajar. Encuentro para darse. Alegría para el momento de la prueba. Fraternidad para dar gracias al Padre. Y, en el centro, Jesús, en la montaña que descentra nuestros centros. Unámonos a otros amigos para caminar hacia Dios, porque estamos en Cuaresma, tiempo de las mil posibilidades de aprendizaje y conversión.
Dibu: Patxi Velasco Fano       Texto: Fernando Cordero ss.cc.      Fuente: http://blogs.21rs.es/kamiano
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martes, 25 de febrero de 2020

Evangelio según San Mateo 4,1-11 - "Jesús es tentado en el desierto" -

Iº Domingo 
Tiempo de Cuaresma - Ciclo A -
"Jesús es tentado en el desierto"
01/3/2020
Mt 4,1-11
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Reflexión
Cuaresma, caminar contracorriente
Cuaresma es caminar contracorriente. Dejar atrás poder, fama, riquezas, prestigio.
En el desierto, lugar sin caminos, podremos encontrar el Camino, aunque el viento parezca impedírnoslo. En las sombras del desierto se dibujará la cruz. La cuaresma, tiempo de desierto, nos proporciona la oportunidad de quedarnos en tiempo de oración, lugar de desierto para que sorteando tentaciones abracemos al que es la Vida.
Contemplemos y aprendamos del modo de ser y actuar de Jesús. De qué fue lo que le impulsó. De su Amor por el Padre y por la humanidad. Jesús abrazó la Cruz, pero quedó indiferente ante las tentaciones que seducen y destruyen: dinero, placer, poder…
En las sombras del desierto, se dibuja la Cruz. Señor Jesús, en tiempo de Cuaresma ayúdanos a encontrar el camino, sin temer lo que el desierto nos pueda ofrecer. Seguramente nos concederás el don de abrazar el madero que es tabla de salvación.
Dibu: Patxi Velasco Fano      Texto: Fernando Cordero ss.cc.       Fuente: http://blogs.21rs.es/kamiano
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martes, 28 de marzo de 2017

Evangelio según San Juan 11,1-45 - "La Resurrección de Lázaro" -

Vº Domingo 
de Tiempo de Cuaresma - Ciclo A -
"La Resurrección de Lázaro"
02/4/17
Jn 11,1-45
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Reflexión
Jesús es Vida
Jesús ha venido a dar Vida y Vida en abundancia. De la buena. Me rescata de la fosa de la desesperación. Me arranca del llanto y del temor. Me da su Paz. Me dice nuevamente: “¡Levántate y anda!”.
Dibu: Patxi Velasco Fano      Texto: Fernando Cordero ss.cc.      Fuente: http://blogs.21rs.es/kamiano
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jueves, 23 de marzo de 2017

Evangelio según San Juan 9,1-41 - "Sanación de un ciego de nacimiento"

IVº Domingo 
de Tiempo de Cuaresma - Ciclo A -
"Sanación de un ciego de nacimiento"
26/3/17
Jn 9,1-41
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Reflexión
Jesús es Luz
Jesús es la luz que ilumina nuestra oscuridad, como sucedió con el ciego de nacimiento. Vivimos como ciegos y viendo no vemos. Jesús llega y enciende nuestra alma. Entonces vemos. Solo así entendemos que en su manera de vivir está la verdad. Dejémonos encender por la Luz de Cristo, única capaz de devolvernos la auténtica visión de la realidad.
Dibu: Patxi Velasco Fano     Texto: Fernando Cordero ss.cc.     Fuente: http://blogs.21rs.es/kamiano
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miércoles, 15 de marzo de 2017

Evangelio según San Juan 4,5-42 - "La Samaritana" -

IIIº Domingo 
Tiempo de Cuaresma - Ciclo A -
"La Samaritana"
19/3/17
Jn 4,5-42
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Reflexión
Un torrente inagotable
Jesús es agua. Jesús es el torrente inagotable de felicidad. Estamos sedientos. Vamos y venimos continuamente remolcando nuestras vidas con chaparros y experiencias que no nos sacian. Bebemos a sorbos, vivimos a medias. Danos de tu agua, Señor. Que entremos en el manantial de tu Corazón, para así recibir el agua buena que calma la sed y da sentido hondo a la existencia. Como la Samaritana, como tantos a lo largo del camino: “Danos a beber del agua de tu Corazón, Señor”.
Dibu: Patxi Velasco Fano     Texto: Fernando Cordero ss.cc.     Fuente: http://blogs.21rs.es/kamiano
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martes, 7 de marzo de 2017

Evangelio según San Mateo 17,1-9 - "La transfiguración de Jesús" -

IIº Domingo 
Tiempo de Cuaresma - Ciclo A -
"La transfiguración de Jesús"
12/3/17
Mt 17,1-9
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Reflexión   
Cuaresma, tiempo de Tabor
Jesús es Dios. Jesús se nos revela como el Hijo amado de Dios. Se nos invita a escucharle y a transfigurar nuestra vida incorporándolo a Él en la nuestra. ¡Qué bien se está aquí, junto a Ti, “Dios con nosotros”, eso significa su nombre y así se desvela en el Tabor.
Subir para bajar. Encuentro para darse. Alegría para el momento de la prueba. Fraternidad para dar gracias al Padre. Y, en el centro, Jesús, en la montaña que descentra nuestros centros.
Dibu: Patxi Velasco Fano       Texto: Fernando Cordero ss.cc.      Fuente: http://blogs.21rs.es/kamiano
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martes, 28 de febrero de 2017

Evangelio según San Mateo 4,1-11 - "Jesús es tentado en el desierto" -

Iº Domingo 
Tiempo de Cuaresma - Ciclo A -
"Jesús es tentado en el desierto"
05/3/17
Mt 4,1-11
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Reflexión
Cuaresma, tiempo de desierto
Jesús es hombre. Jesús acude al desierto, un lugar sin caminos para encontrar su camino. Ante tantas opciones de poder, vanidad, idolatría, codicia, egoísmo, Jesús decide ser fiel, alimentarse de la Palabra del Padre y a Él solo adorar. Ser servidor. Ser Alimento. Ser Pan. Ese es el camino.
¿Cómo van nuestros desiertos? ¿Nos dejamos enredar por caminos que conducen a mitificar nuestro yo? ¿Qué papel juegan los pobres de verdad en nuestra vida? ¿Somos pan para los demás? ¿Estamos dispuestos a dejarnos triturar por amor?
¡Cuántas preguntas! Cuaresma es tiempo de desierto.
Dibu: Patxi Velasco Fano      Texto: Fernando Cordero ss.cc.       Fuente: http://blogs.21rs.es/kamiano
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lunes, 11 de agosto de 2014

Evangelio según San Mateo 15, 21-28 "La fe de una mujer cananea"

20º Domingo "La fe de una mujer cananea"
de Tiempo Ordinario - Ciclo A
17/08/14
Mt  15, 21-28

Jesús partió de Genesaret y se retiró al país de Tiro y de Sidón. 
Entonces una mujer cananea, que procedía de esa región, comenzó a gritar: "¡Señor, Hijo de David, ten piedad de mí! Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio". 
Pero él no le respondió nada. Sus discípulos se acercaron y le pidieron: "Señor, atiéndela, porque nos persigue con sus gritos". 
Jesús respondió: "Yo he sido enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel". 
Pero la mujer fue a postrarse ante él y le dijo: "¡Señor, socórreme!". 
Jesús le dijo: "No está bien tomar el pan de los hijos, para tirárselo a los cachorros". 
Ella respondió: "¡Y sin embargo, Señor, los cachorros comen las migas que caen de la mesa de sus dueños!". 
Entonces Jesús le dijo: "Mujer, ¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!". Y en ese momento su hija quedó curada
Palabra del Señor      
Reflexión

martes, 1 de abril de 2014

Evangelio según San Juan 11,1-45

Vº Domingo 
de Tiempo de Cuaresma - Ciclo A -
06/4/14
Jn 11,1-45
Había un hombre enfermo, Lázaro de Betania, del pueblo de María y de su hermana Marta. 
María era la misma que derramó perfume sobre el Señor y le secó los pies con sus cabellos. Su hermano Lázaro era el que estaba enfermo. 
Las hermanas enviaron a decir a Jesús: "Señor, el que tú amas, está enfermo". 
Al oír esto, Jesús dijo: "Esta enfermedad no es mortal; es para gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella". 
Jesús quería mucho a Marta, a su hermana y a Lázaro. 
Sin embargo, cuando oyó que este se encontraba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba. 
Después dijo a sus discípulos: "Volvamos a Judea". 
Los discípulos le dijeron: "Maestro, hace poco los judíos querían apedrearte, ¿quieres volver allá?". 
Jesús les respondió: "¿Acaso no son doce la horas del día? El que camina de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo; en cambio, el que camina de noche tropieza, porque la luz no está en él". 
Después agregó: "Nuestro amigo Lázaro duerme, pero yo voy a despertarlo". 
Sus discípulos le dijeron: "Señor, si duerme, se curará". 
Ellos pensaban que hablaba del sueño, pero Jesús se refería a la muerte. 
Entonces les dijo abiertamente: "Lázaro ha muerto, y me alegro por ustedes de no haber estado allí, a fin de que crean. Vayamos a verlo". 
Tomás, llamado el Mellizo, dijo a los otros discípulos: "Vayamos también nosotros a morir con él". 
Cuando Jesús llegó, se encontró con que Lázaro estaba sepultado desde hacía cuatro Días. 
Betania distaba de Jerusalén sólo unos tres kilómetros. 
Muchos judíos habían ido a consolar a Marta y a María, por la muerte de su hermano. 
Al enterarse de que Jesús llegaba, Marta salió a su encuentro, mientras María permanecía en la casa. 
Marta dio a Jesús: "Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. 
Pero yo sé que aun ahora, Dios te concederá todo lo que le pidas". 
Jesús le dijo: "Tu hermano resucitará". 
Marta le respondió: "Sé que resucitará en la resurrección del último día". 
Jesús le dijo: "Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá: y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?". 
Ella le respondió: "Sí, Señor, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo". 
Después fue a llamar a María, su hermana, y le dijo en voz baja: "El Maestro está aquí y te llama". 
Al oír esto, ella se levantó rápidamente y fue a su encuentro. 
Jesús no había llegado todavía al pueblo, sino que estaba en el mismo sitio donde Marta lo había encontrado. 
Los Judíos que estaban en la casa consolando a María, al ver que esta se levantaba de repente y salía, la siguieron, pensando que iba al sepulcro para llorar allí. 

María llegó adonde estaba Jesús y, al verlo, se postró a sus pies y le dijo: "Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto". 
Jesús, al verla llorar a ella, y también a los judíos que la acompañaban, conmovido y turbado, preguntó: "¿Dónde lo pusieron?". Le respondieron: "Ven, Señor, y lo verás". 
Y Jesús lloró. 
Los judíos dijeron: "¡Cómo lo amaba!". 
Pero algunos decían: "Este que abrió los ojos del ciego de nacimiento, ¿no podría impedir que Lázaro muriera?". 
Jesús, conmoviéndose nuevamente, llegó al sepulcro, que era una cueva con una piedra encima, y le dijo: "Quiten la piedra". Marta, la hermana del difunto, le respondió: "Señor, huele mal; ya hace cuatro días que está muerto". 
Jesús le dijo: "¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?". 
Entonces quitaron la piedra, y Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo: "Padre, te doy gracias porque me oíste. 
Yo sé que siempre me oyes, pero le he dicho por esta gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado". 
Después de decir esto, gritó con voz fuerte: "¡Lázaro, ven afuera!". 
El muerto salió con los pies y las manos atados con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: "Desátenlo para que pueda caminar". 
Al ver lo que hizo Jesús, muchos de los judíos que habían ido a casa de María creyeron en él. 
Palabra del Señor   
Reflexión
En los domingos anteriores, Jesús, se ha presentado como el Agua viva y 
como la Luz del mundo. Ahora se dirige al encuentro de la muerte: de su 
propia muerte y de la de su amigo, Lázaro. Lo hace para manifestarse, 
paradójicamente, como la Resurrección y la Vida. 
Primer paso: Lectura atenta del texto
 Como es un texto muy amplio, divídelo en escenas para comprenderlo mejor: 
* Situación: Jesús recibe la noticia de la muerte de Lázaro. 
- Observa cómo se destaca la amistad y el cariño de Jesús hacia aquella familia. 
* Jesús prepara a sus discípulos para el encuentro con la muerte. 
- Observa su enseñanza: “para que creáis”. 
* Jesús se encuentra con Marta, con María, y con el pueblo. 
- El pueblo quiere “consolar” a las hermanas, pero Jesús se presenta como el verdadero consolador. 
- Jesús conduce a Marta al centro de todo consuelo: la fe en Jesús como la Resurrección y la Vida. 
- Mientras Marta “se pone en camino” hacia Jesús, María “permanece en casa”. Ahora no llega a la fe en la resurrección. 
* El signo: La resurrección de Lázaro. 
- Una vez más, la importancia de “creer”. 
- Ante la muerte, Jesús ora al Padre. 
- Lázaro sale obedeciendo a la palabra de Jesús. Sale atado de pies y manos: el poder del mal y de la muerte, atenaza y paraliza. 
- Jesús involucra a los asistentes . 
* Diversas respuestas ante el signo. 
 Fíjate en el rostro de Jesús en este relato evangélico: 
+ “Yo soy”. Recuerda otros: “Yo soy la vid…”, “Yo soy la luz del mundo”… 
+ Jesús se muestra entrañablemente humano. 
+ Jesús actúa íntimamente unido al Padre. 
+ Una “preocupación” de Jesús: “para que creáis”
Segundo paso: Nos dejamos interpelar por el texto 
Jesús ha pedido a Lázaro “salir” y “caminar”. Lo mismo ha hecho con sus hermanas, Marta y María, que han vivido un proceso bautismal de conversión con el Señor. Él también está esperando que hoy todos y cada uno de nosotros salgamos de nuestras tumbas y caminemos tras sus pasos. 
 Mira el rostro de Jesús que se muestra en el pasaje del evangelio de hoy. 
¿Qué aspecto es el que más te llama la atención? ¿Cómo puedes vivir más unido a él? 
 A la voz de Jesús, Lázaro sale del sepulcro. ¿De qué sepulcro o de qué ataduras necesitas ser sacado? ¿Cómo te implicas para liberar de sus ataduras a otros? 
 Marta y María reprochan a Jesús su ausencia. Y tú, ¿Alguna vez le has dicho: “¿dónde estás?”, “¿por qué te escondes?” o “¿por qué tardas?”? 
 Marta confiesa a Jesús como el Mesías e Hijo de Dios. ¿Quién es Jesús para ti?
Tercer paso: Nos dirigimos al Dios que nos ha hablado a través de su Palabra 
 Dialoga con el Señor. Recuerda alguna experiencia en la que hayas sido 
curado de tus ataduras, liberado de tus sepulcros. Agradece. 
 Exprésale tu fe. Habla con él como lo hizo Marta: “Señor, yo creo que tú 
eres…” Alaba. 
 Pídele perdón por las veces que no has sabido corresponder con una fe 
fuerte sus inspiraciones y empujes. Suplica fuerzas para realizar aquello 
que la lectura de este pasaje ha suscitado en ti. 
 Muéstrate orgulloso de ser parte de un grupo, una comunidad, una Iglesia, 
que tiene como misión dar Vida. Deja que brote de ti el compromiso. 
 Jesús dedica tiempo a la familia de Lázaro, a sus discípulos… ¡y a ti! 
Permanece junto a él, que es la Resurrección y la Vida… Sólo así podrás generar esperanza de vida.                                      Fuente: http://www.formacionbiblicaverbodivino.es/      

martes, 25 de marzo de 2014

Evangelio según San Juan 9,1-41

IVº Domingo 
de Tiempo de Cuaresma - Ciclo A -
30/3/14
Jn 9,1-41
Al pasar, vio a un hombre ciego de nacimiento.
Sus discípulos le preguntaron: "Maestro, ¿quién ha pecado, él o sus padres, para que haya nacido ciego?".
"Ni él ni sus padres han pecado, respondió Jesús; nació así para que se manifiesten en él las obras de Dios.
Debemos trabajar en las obras de aquel que me envió, mientras es de día; llega la noche, cuando nadie puede trabajar.
Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo"
Después que dijo esto, escupió en la tierra, hizo barro con la saliva y lo puso sobre los ojos del ciego,
diciéndole: "Ve a lavarte a la piscina de Siloé", que significa "Enviado". El ciego fue, se lavó y, al regresar, ya veía.
Los vecinos y los que antes lo habían visto mendigar, se preguntaban: "¿No es este el que se sentaba a pedir limosna?".
Unos opinaban: "Es el mismo". "No, respondían otros, es uno que se le parece" El decía: "Soy realmente yo"
Ellos le dijeron: "¿Cómo se te han abierto los ojos?".
El respondió: "Ese hombre que se llama Jesús hizo barro, lo puso sobre mis ojos y me dijo: "Ve a lavarte a Siloé". Yo fui, me lavé y vi".
Ellos le preguntaron: "¿Dónde está?". El respondió: "No lo sé".
El que había sido ciego fue llevado ante los fariseos.
Era sábado cuando Jesús hizo barro y le abrió los ojos.
Los fariseos, a su vez, le preguntaron cómo había llegado a ver. El les respondió: "Me puso barro sobre los ojos, me lavé y veo".
Algunos fariseos decían: "Ese hombre no viene de Dios, porque no observa el sábado". Otros replicaban: "¿Cómo un pecador puede hacer semejantes signos?". Y se produjo una división entre ellos.
Entonces dijeron nuevamente al ciego: "Y tú, ¿qué dices del que te abrió los ojos?". El hombre respondió: "Es un profeta".
Sin embargo, los judíos no querían creer que ese hombre había sido ciego y que había llegado a ver, hasta que llamaron a sus padres y les preguntaron: "¿Es este el hijo de ustedes, el que dicen que nació ciego? ¿Cómo es que ahora ve?".
Sus padres respondieron: "Sabemos que es nuestro hijo y que nació ciego, pero cómo es que ahora ve y quién le abrió los ojos, no lo sabemos. Pregúntenle a él: tiene edad para responder por su cuenta".
Sus padres dijeron esto por temor a los judíos, que ya se habían puesto de acuerdo para excluir de la sinagoga al que reconociera a Jesús como Mesías.
Por esta razón dijeron: "Tiene bastante edad, pregúntenle a él".
Los judíos llamaron por segunda vez al que había sido ciego y le dijeron: "Glorifica a Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es un pecador".
"Yo no sé si es un pecador, respondió; lo que sé es que antes yo era ciego y ahora veo".
Ellos le preguntaron: "¿Qué te ha hecho? ¿Cómo te abrió los ojos?".
El les respondió: "Ya se lo dije y ustedes no me han escuchado. ¿Por qué quieren oírlo de nuevo? ¿También ustedes quieren hacerse discípulos suyos?".
Ellos lo injuriaron y le dijeron: "¡Tú serás discípulo de ese hombre; nosotros somos discípulos de Moisés!
Sabemos que Dios habló a Moisés, pero no sabemos de dónde es este".
El hombre les respondió: "Esto es lo asombroso: que ustedes no sepan de dónde es, a pesar de que me ha abierto los ojos.
Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero si al que lo honra y cumple su voluntad.
Nunca se oyó decir que alguien haya abierto los ojos a un ciego de nacimiento.
Si este hombre no viniera de Dios, no podría hacer nada".
Ellos le respondieron: "Tú naciste lleno de pecado, y ¿quieres darnos lecciones?". Y lo echaron.
Jesús se enteró de que lo habían echado y, al encontrarlo, le preguntó: "¿Crees en el Hijo del hombre?".
El respondió: "¿Quién es, Señor, para que crea en él?".
Jesús le dijo: "Tú lo has visto: es el que te está hablando".
Entonces él exclamó: "Creo, Señor", y se postró ante él.
Después Jesús agregó: "He venido a este mundo para un juicio: Para que vean los que no ven y queden ciegos los que ven".
Los fariseos que estaban con él oyeron esto y le dijeron: "¿Acaso también nosotros somos ciegos?".
Jesús les respondió: "Si ustedes fueran ciegos, no tendrían pecado, pero como dicen: "Vemos", su pecado permanece".
Palabra del Señor
Reflexión

Presta atención: aparentemente es la narración de cómo Jesús devuelve la vista a un ciego. En realidad, Jesús se desvela progresivamente, hasta manifestarse como la luz del mundo: 
-Observa cómo aquel hombre le descubre poco a poco, hasta llegar a “verle” con claridad y optar por él
Fíjate: la curación física es una pequeñísima parte de la narración. En realidad la atraviesa un camino más importante: llegar a la fe (algo que los primeros cristianos llamaban “La Iluminación”. 
-Lee el relato desde esta perspectiva. 
 Fíjate: el entorno del ciego queda afectado ante el paso de Jesús: sus padres, los adversarios… 
-Las últimas palabras de Jesús piden al lector que también él se defina y sitúe
Nos preguntamos: 
Aquel ciego aceptó a Jesús y se hizo la luz en su vida.
También hoy el Señor pide que cada uno de nosotros renovemos nuestra decisión a favor o 
en contra de él. 
 Mira el rostro de Jesús que se muestra en el pasaje del evangelio de hoy. 
¿Qué aspecto es el que más te llama la atención? ¿A qué te invita? 
¿Qué pasos estoy dando para avanzar en mi proceso de fe? 
El entorno de aquel hombre se vio afectado por el paso sanador de Jesús. 
¿Y tu entorno? ¿En qué se nota que Dios puede moverse, a través de ti, por nuestra sociedad? 
Las mejores gafas
La fe nos gradúa la vista. Y, en manos del mejor oculista, seguro que vamos a ver estupendamente palabras como justicia, paz, donación de sí, entrega, amor, perdón…
El brazo que pide ayuda es el brazo de nuestros hermanos. A veces parecen invisibles, porque la graduación de nuestra vista no tiene los cristales de sensibilidad que nos proporciona el Evangelio.
¡Vayamos a Jesús, el mejor oculista! Y no nos quedemos miopes por la indiferencia o la insolidaridad con la que está cayendo en nuestro mundo.   Fuente: Editorial verbo Divino y http://blogs.21rs.es/kamiano

jueves, 20 de marzo de 2014

Evangelio según San Juan 4,5-42

IIIº Domingo 
de Tiempo de Cuaresma - Ciclo A -
23/3/14
Jn 4,5-42
Jesús llegó a una ciudad de Samaría llamada Sicar, cerca de las tierras que Jacob había dado a su hijo José. 
Allí se encuentra el pozo de Jacob. Jesús, fatigado del camino, se había sentado junto al pozo. Era la hora del mediodía. 
Una mujer de Samaría fue a sacar agua, y Jesús le dijo: "Dame de beber". 
Sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar alimentos. 
La samaritana le respondió: "¡Cómo! ¿Tú, que eres judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?". Los judíos, en efecto, no se trataban con los samaritanos. 
Jesús le respondió: "Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: "Dame de beber", tú misma se lo hubieras pedido, y él te habría dado agua viva". 
"Señor, le dijo ella, no tienes nada para sacar el agua y el pozo es profundo. ¿De dónde sacas esa agua viva? 
¿Eres acaso más grande que nuestro padre Jacob, que nos ha dado este pozo, donde él bebió, lo mismo que sus hijos y sus animales?". 
Jesús le respondió: "El que beba de esta agua tendrá nuevamente sed, pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más volverá a tener sed. El agua que yo le daré se convertirá en él en manantial que brotará hasta la Vida eterna". 
"Señor, le dijo la mujer, dame de esa agua para que no tenga más sed y no necesite venir hasta aquí a sacarla". 
Jesús le respondió: "Ve, llama a tu marido y vuelve aquí". 
La mujer respondió: "No tengo marido". Jesús continuó: "Tienes razón al decir que no tienes marido, porque has tenido cinco y el que ahora tienes no es tu marido; en eso has dicho la verdad". 
La mujer le dijo: "Señor, veo que eres un profeta. 
Nuestros padres adoraron en esta montaña, y ustedes dicen que es en Jerusalén donde se debe adorar". 
Jesús le respondió: "Créeme, mujer, llega la hora en que ni en esta montaña ni en Jerusalén se adorará al Padre. 
Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. 
Pero la hora se acerca, y ya ha llegado, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque esos son los adoradores que quiere el Padre. 
Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad". 
La mujer le dijo: "Yo sé que el Mesías, llamado Cristo, debe venir. Cuando él venga, nos anunciará todo". 
Jesús le respondió: "Soy yo, el que habla contigo". 
En ese momento llegaron sus discípulos y quedaron sorprendidos al verlo hablar con una mujer. Sin embargo, ninguno le preguntó: "¿Qué quieres de ella?" o "¿Por qué hablas con ella?". 
La mujer, dejando allí su cántaro, corrió a la ciudad y dijo a la gente: 
"Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que hice. ¿No será el Mesías?". 
Salieron entonces de al ciudad y fueron a su encuentro. 
Mientras tanto, los discípulos le insistían a Jesús, diciendo: "Come, Maestro". 
Pero él les dijo: "Yo tengo para comer un alimento que ustedes no conocen". 
Los discípulos se preguntaban entre sí: "¿Alguien le habrá traído de comer?". 
Jesús les respondió: "Mi comida es hacer la voluntad de aquel que me envió y llevar a cabo su obra. 
Ustedes dicen que aún faltan cuatro meses para la cosecha. Pero yo les digo: Levanten los ojos y miren los campos: ya están madurando para la siega. 
Ya el segador recibe su salario y recoge el grano para la Vida eterna; así el que siembra y el que cosecha comparten una misma alegría. 
Porque en esto se cumple el proverbio: "Uno siembra y otro cosecha". 
Y o los envié a cosechar adonde ustedes no han trabajado; otros han trabajado, y ustedes recogen el fruto de sus esfuerzos". 
Muchos samaritanos de esta ciudad habían creído en él por la palabra de la mujer, que atestiguaba: "Me ha dicho todo lo que hice". 
Por eso, cuando los samaritanos se acercaron a Jesús, le rogaban que se quedara con ellos, y él permaneció allí dos días. 
Muchos más creyeron en él, a causa de su palabra. 

Y decían a la mujer: "Ya no creemos por lo que tú has dicho; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es verdaderamente el Salvador del mundo". 
Palabra del Señor
Reflexión
“El que beba el agua que yo le daré nunca más tendrá sed”La parte del mundo donde Jesús vivía era muy caliente y seca. Un día mientras, viajaba por Samaria, Jesús, acalorado de la larga caminata y siendo el mediodía, se sentó a descansar cerca del pozo. Muy pronto una mujer samaritana llegó al pozo a llenar su jarra de agua. "Por favor dame de tomar", le dijo Jesús a la mujer. ¡La mujer se sobresaltó! ¿Sabes?, en ese tiempo los judíos no le hablaban a los samaritanos. "¿Por qué tú, siendo judío, me pides a mí, una samaritana, de beber?".
Jesús le contestó: "Si supieras quién te está pidiendo agua tú le pedirías a él, y él te dará agua que da vida. Todo el que beba de esta agua volverá a tener sed pero el que beba del agua que yo le daré, no volverá a tener sed jamás".

Cristo se presenta ante la samaritana como una persona fatigada, sedienta de tanto caminar, como quien tiene urgencia de saciar una necesidad propia del organismo. Se presenta como hombre. 
Podría haberse aparecido de otra forma por ejemplo diciéndole inmediatamente que era el Hijo de Dios o haciendo manar gran cantidad de agua del pozo, para que supiese enseguida quién era. No obstante, la pedagogía de Cristo es una pedagogía de amor, de espera, de comprensión, de respeto a la propia libertad.
Cristo está sediento y en esta cuaresma se acerca al pozo de nuestra vida para que le "demos de beber". O, mejor dicho, para caer en la cuenta de que los sedientos somos nosotros. "Si conocieras el don de Dios y quien es el que te pide de beber..." Somos nosotros los que tenemos necesidad de beber su agua sólo nos hace falta conocer quién posee esta agua. (Catecismo dela Iglesia Católica No. 2560)
Podemos preguntarnos ¿por qué no conocemos ese don de Dios? ¿Qué es lo que ata nuestro conocimiento para conocerlo? El mensaje de Cristo se nos presenta claro, como una luz alejada de toda sombra u oscuridad. Sin embargo, nos encontramos ante sombras que esconden el "don de Dios". Ese don no es otro que el del amor, de la conversión, de la paciencia, respeto a la vida etc. Abramos nuestro entendimiento para que como la samaritana conozcamos el don de Dios y así nuestra vida sacie la sed de conocer a Dios.

Fuente: https://es-la.facebook.com/pages/Catequesis-para- ni%C3%B1os/304060869670437

martes, 11 de marzo de 2014

Evangelio según San Mateo 17,1-9

IIº Domingo 
de Tiempo de Cuaresma - Ciclo A -
16/3/14
Mt 17,1-9

Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte a un monte elevado.
Allí se transfiguró en presencia de ellos: su rostro resplandecía como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz.
De pronto se les aparecieron Moisés y Elías, hablando con Jesús.
Pedro dijo a Jesús: "Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, levantará aquí mismo tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías".
Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y se oyó una voz que decía desde la nube: "Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilección: escúchenlo".
Al oír esto, los discípulos cayeron con el rostro en tierra, llenos de temor.
Jesús se acercó a ellos, y tocándolos, les dijo: "Levántense, no tengan miedo".
Cuando alzaron los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús solo.
Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: "No hablen a nadie de esta visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos".
Palabra del Señor
Reflexión   

Conectados al Corazón de Jesús

¿Nos atreveremos a conectar nuestro mundo al Corazón de Dios?
Dibu: Patxi Velasco Fano  Texto: Fernando Cordero ss.cc.  Fuente: http://blogs.21rs.es/kamiano

martes, 4 de marzo de 2014

Evangelio según San Mateo 4,1-11

Iº Domingo 
de Tiempo de Cuaresma - Ciclo A -
09/3/14
Mt 4,1-11
Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. 
Después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, sintió hambre. 
Y el tentador, acercándose, le dijo: "Si tú eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes". 
Jesús le respondió: "Está escrito: "El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios". 
Luego el demonio llevó a Jesús a la Ciudad santa y lo puso en la parte más alta del Templo, diciéndole:
"Si tú eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: "Dios dará órdenes a sus ángeles, y ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra". 
Jesús le respondió: "También está escrito: "No tentarás al Señor, tu Dios". 
El demonio lo llevó luego a una montaña muy alta; desde allí le hizo ver todos los reinos del mundo con todo su esplendor, y le dijo: "Te daré todo esto, si te postras para adorarme". 
Jesús le respondió: "Retírate, Satanás, porque está escrito: "Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto". 
Entonces el demonio lo dejó, y unos ángeles se acercaron para servirlo. 
Palabra del Señor      
Reflexión
Contemplemos y aprendamos del modo de ser y actuar de Jesús. De qué fue lo que le impulsó. De su Amor por el Padre y por la humanidad. Jesús abrazó la Cruz, pero quedó indiferente ante las tentaciones que seducen y destruyen: dinero, placer, poder…
En las sombras del desierto, se dibuja la Cruz. Señor, Jesús, en tiempo de Cuaresma ayúdanos a encontrar el camino, sin temer lo que el desierto nos pueda ofrecer. Seguramente nos concederás el don de abrazar el madero que es tabla de salvación.
Dibu: Patxi Velasco Fano         Texto: Fernando Cordero ss.cc.       Fuentehttp://blogs.21rs.es/kamiano