lunes, 10 de agosto de 2015

Evangelio según San Juan 6, 51-59 - "Pan de Vida: El alimento y bebida de salvación" -

20º Domingo 
de Tiempo Ordinario - Ciclo B
"Pan de Vida: El alimento y bebida de salvación"
16/08/15
Jn 6, 51-59
Jesús dijo a los judíos: "Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo".
Los judíos discutían entre sí, diciendo: "¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?".
Jesús les respondió: "Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes.
El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida.
El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.
Así como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come vivirá por mí.
Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivirá eternamente".
Jesús enseñaba todo esto en la sinagoga de Cafarnaúm.
Palabra del Señor  
Reflexión  
Tu pan nos lleva al cielo
El pan que nos ofrece Jesús es el único que nos garantiza “subir” al Padre, vivir desde sus opciones, sus criterios, su manera de entregarse. El pan de vida es escalera para el cielo, ese cielo del abrazo del Padre, de la mano tendida y el corazón abierto.
Necesitamos esa escalera hacia el cielo. Subir los peldaños de la esperanza, disipar los temores del camino, lanzarnos a la carrera del amor sin medida.
El pan que nos ofrece Jesús nos garantiza la vida y una vida en plenitud. Acudamos a esa panadería tan especial que resulta ser la eucaristía. Allí el pan de vida se nos ofrece gratuitamente para subir los peldaños de la aventura del amor.
María, en la fiesta de su Asunción, nos muestra como nadie la atracción del amor que supera el pecado y la muerte, la desilusión y la fealdad. Ella, asunta al cielo, fue pionera en descubrir la escalera eucarística.
Fuente: http://blogs.21rs.es/kamiano  

lunes, 3 de agosto de 2015

Evangelio según San Juan 6, 41-51 - "Pan de Vida: El Cuerpo de Cristo" -

19º Domingo 
de Tiempo Ordinario - Ciclo B
"Pan de Vida: El Cuerpo de Cristo"
9/08/15
Jn 6,41-51
Los judíos murmuraban de Jesús, porque había dicho: «Yo soy el pan bajado del cielo».
Y decían: «¿Acaso este no es Jesús, el hijo de José? Nosotros conocemos a su padre y a su madres. ¿Cómo puede decir ahora: «Yo he bajado del cielo»?
Jesús tomó la palabra y les dijo: «No murmuren entre ustedes.
Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me envió; y yo lo resucitaré en el último día.
Está escrito en el libro de los Profetas: "Todos serán instruidos por Dios". Todo el que oyó al Padre y recibe su enseñanza, viene a mí.
Nadie ha visto nunca al Padre, sino el que viene de Dios: sólo él ha visto al Padre.
Les aseguro que el que cree, tiene Vida eterna.
Yo soy el pan de Vida.
Sus padres, en el desierto, comieron el maná y murieron.
Pero este es el pan que desciende del cielo, para que aquel que lo coma no muera.
Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo».

Palabra del Señor    
Reflexión
Eres pan bajado del cielo
El pan de vida llega a la tierra con forma de bebé, como uno de los nuestros, pequeño, débil, sin hacerse notar. Viene en los brazos del Padre y se convierte en el alimento verdadero para una humanidad que tiene hambre de Dios, de pan, de sentido, de plenitud.
Esta cesta de pan no la reconocen aquellos que esperan plenitud en el brillo de lo fugaz y en la superficialidad de lo que no tiene raíz ni fundamento.
El pan de vida nos alimenta para siempre, nos hace hermanos, nos convierte en pan. El pan de vida sabe a horno, hogar, leña, chimenea y comida compartida.
Danos siempre de ese pan, Señor.

Fuente: http://blogs.21rs.es/kamiano

jueves, 30 de julio de 2015

lunes, 27 de julio de 2015

Evangelio según San Juan 6, 24-35 - "Pan de Vida: creer en el Hijo de Dios" -

18º Domingo 
de Tiempo Ordinario - Ciclo B
"Pan de Vida: creer en el Hijo de Dios"
2/08/15
Jn 6, 24-35
Cuando la multitud se dio cuenta de que Jesús y sus discípulos no estaban allí, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaúm en busca de Jesús.
Al encontrarlo en la otra orilla, le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo llegaste?».
Jesús les respondió: «Les aseguro que ustedes me buscan, no porque vieron signos, sino porque han comido pan hasta saciarse.
Trabajen, no por el alimento perecedero, sino por el que permanece hasta la Vida eterna, el que les dará el Hijo del hombre; porque es él a quien Dios, el Padre, marcó con su sello».
Ellos le preguntaron: «¿Qué debemos hacer para realizar las obras de Dios?».
Jesús les respondió: «La obra de Dios es que ustedes crean en aquel que él ha enviado».
Y volvieron a preguntarle: «¿Qué signos haces para que veamos y creamos en ti? ¿Qué obra realizas?
Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: Les dio de comer el pan bajado del cielo».
Jesús respondió: «Les aseguro que no es Moisés el que les dio el pan del cielo; mi Padre les da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que desciende del cielo y da Vida al mundo».
Ellos le dijeron: «Señor, danos siempre de ese pan».
Jesús les respondió: «Yo soy el pan de Vida. El que viene a mí jamás tendrá hambre; el que cree en mí jamás tendrá sed.
Palabra del Señor   
Reflexión
Un pan que siembra vida
El mes de agosto nos traerá la posibilidad de profundizar cada domingo en el conocido discurso del pan de vida. Jesús mismo es el pan de vida, que siembra vida. Todo verdea y florece a su alrededor.
No nos equivoquemos de alimento. Solo Jesús quita el hambre y satisface nuestra sed. Lo demás son sucedáneos. Vayamos en busca de ese pan y que lo encontramos en la eucaristía, presencia del Amor que alegra continuamente nuestra existencia.
“Danos siempre de este pan”, que tengamos siempre ganas de este pan, que no nos detenga nada ni nadie para ir en tu búsqueda, Señor. Tú estás aguardando en la panadería celestial que es el sagrario y la mesa de la eucaristía.
Después, nosotros tendremos que convertirnos también en pan que siembra vida, quita hambres y une corazones.-
Fuente: http://blogs.21rs.es/kamiano

martes, 21 de julio de 2015

Evangelio según San Juan 6, 1-15 - "Multiplicación de los panes y los peces" -

17º Domingo 
de Tiempo Ordinario - Ciclo B
"Multiplicación de los panes y peces"
26/07/15
Jn 6, 1-15

Jesús atravesó el mar de Galilea, llamado Tiberíades.
Lo seguía una gran multitud, al ver los signos que hacía curando a los enfermos.
Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos.
Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos.
Al levantar los ojos, Jesús vio que una gran multitud acudía a él y dijo a Felipe: «¿Dónde compraremos pan para darles de comer?».
El decía esto para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer.
Felipe le respondió: «Doscientos denarios no bastarían para que cada uno pudiera comer un pedazo de pan».
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo:
«Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?».
Jesús le respondió: «Háganlos sentar». Había mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron y eran uno cinco mil hombres.
Jesús tomó los panes, dio gracias y los distribuyó a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que quisieron.
Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: «Recojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada».
Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada.
Al ver el signo que Jesús acababa de hacer, la gente decía: «Este es, verdaderamente, el Profeta que debe venir al mundo».
Jesús, sabiendo que querían apoderarse de él para hacerlo rey, se retiró otra vez solo a la montaña.

Palabra del Señor   
Reflexión
El amor multiplica
El amor multiplica, nunca resta ni divide, potencia lo mejor que hay en nosotros. Multiplicar con amor no es lo mismo que dar la espalda de manera indiferente, sino caminar con alegría y esperanza llevando y compartiendo aquello que el propio Jesús aumenta en nosotros.
Siempre es posible el milagro, cuando estamos cerca del Maestro y levantamos los ojos como Él. Si nos doliera el prójimo como a Jesús, no estaríamos en crisis, ni en recesión ni con tantas malas noticias en la portada de nuestro día a día. El egoísmo divide, resta y destruye la unión, el compartir y la aventura de la fraternidad.
Yo, me quedo con Jesús, porque en sus manos todo se multiplica y los pobres reciben la Buena Noticia. ¿Y tú?
Fuente: http://blogs.21rs.es/kamiano

viernes, 17 de julio de 2015

Felices Vacaciones de Invierno - Juegos de Lógica: Laberinto


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¡¡¡Buen momentos para jugar!!!

LABERINTO Instrucción
Pulse la tecla Intro para comenzar su viaje a través del laberinto.
Utilice las teclas de flecha para dirigir Blockman.
Caminando sobre los relojes se sumará a su tiempo de escape.
Caminar sobre un libro mapa le mostrará todo el laberinto desde arriba; pulse enter tecla para volver a la pantalla principal.
Caminar sobre un martillo le permite utilizar para romper paredes; pulse enter clave para usar cada vez martillo.
Caminar sobre una tecla le permite abrir puertas rojas bloqueadas; si usted tiene una llave y toca una puerta cerrada, se abrirá.
Encuentra bloqueado puerta de escape del laberinto en menos de 70 segundos y usted gana!
LABERINTO Descripción
Blockman necesita tu ayuda para escapar del laberinto en el que está atrapado. Guiarlo a través del laberinto, recogiendo martillos, llaves, y mapas en el camino para hacer posible que usted pueda salir del laberinto en este juego por ProProfs. Blockman Sólo tiene 70 segundos para salir del laberinto, pero usted puede recoger los relojes para agregar a su tiempo de escape a lo largo del camino.


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Video Canción: La Biblia


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